Alquiler de barcos en Martinica

Eslora
0m +40m
Cabinas
0 +10

Lo que te interesa saber para alquilar un barco en Martinica

Alquiler de barcos en Martinica con catamaranes, veleros, yates, goletas, con o sin patrón. La mejor experiencia navega en el Caribe con yates de alquiler.

Martinica es la isla más francesa de las conocidas Antillas Menores. Está situada al sureste del Caribe, entre Santa Lucía y Dominica. Por su ubicación, es más húmeda y con una vegetación más espesa y tropical que las otras del Caribe y es la sede más importante para alquilar un barco en Martinica.

Dentro de Martinica, el sur es algo más seco y más turístico. El norte es volcánico y de una naturaleza espectacular. En general, Martinica es un paraíso natural de playas excepcionales con paisajes únicos, donde se juntan la hospitalidad criolla y la distinción francesa. Y que podrás conocer con el alquiler de yates a motor en Martinica.

A pocas millas de Guadalupe y Las Grandinas

Si eres navegante, alquilar un barco en Martinica te permite disfrutar de un destino sin igual. La isla tiene una de las bahías más fabulosas y seguras para navegar. Puedes emprender distintas rutas para visitar las vecinas Guadalupe o las Granadinas, o bien comenzar una singladura rodeando la propia isla con el alquiler de catamaranes en Martinica.

Tanto para los que buscan atractivas playas donde relajarse – de arena blanca en el sur y de arena negra en el norte- como para los que quieren realizar buceo o pesca, visitar arrecifes, descubrir manantiales de aguas termales, recorrer senderos montañosos, visitar barrancos, conocer lugares selváticos…Martinica tiene infinidad de opciones y una de las mejores es el alquiler de barcos en Martinica.

Culturalmente es una isla repleta de contrastes que mezcla la administración o el sistema educativo francés con una historia de piratas o esclavos traídos para el cultivo de la caña de azúcar, todo ello embellecido con el encanto del Caribe.

Navegar en Martinica

Es importante saber que su costa Atlántica de barlovento es algo difícil debido a que en ocasiones sus arrecifes de coral y los acantilados encauzan fuertes rachas de viento. Es mucho más agradable navegar en la tranquilidad de sus costas de sotavento protegidos por la propia orografía de la zona, donde el mar desciende bruscamente impidiendo el crecimiento de corales y genial para el alquiler de veleros en Martinica.

A diferencia de otras islas del Caribe los puertos de Martinica están más separados entre sí de lo habitual, aunque, si amas el mar, esto no es problema. Las estupendas condiciones geográficas de Martinica facilitan resguardarse y fondear directamente en sus bahías, sin necesidad de marinas, lo que la hace una de las zonas del Caribe preferidas para navegar con el alquiler de barcos en Martinica.

Los mejores puertos

Los mejores puertos para alquilar un barco en Martinica son la Marina Pointe du Bout y Port du Marin. Elige este último si navegas rumbo al sur en la Ruta del Ron (Sta. Lucia, Mustique, Becquia, St Vicent y Tobago Keys) alcanzando las islas Vírgenes o haciendo paradas en islas cercanas como Caicos, para divisar República Dominicana y Cuba con el alquiler de goletas en Martinica.

Las posibilidades son muy variadas. Países diferentes con culturas desiguales que ofrecen un sabor diferenciado para cada lugar, pese a encontrarse muy cerca y a pocas millas de navegación entre sí.

Clima para navegar en Martinica

Temporada de navegación

Al igual que en el resto del Caribe la mejor época para el alquiler de barcos en Martinica es entre enero y marzo, en la estación seca. También se puede navegar plácidamente en diciembre, abril o mayo, aunque puntualmente en estos meses podría sorprendernos el mal tiempo. Los meses a evitar son los que van julio a octubre, meses de los huracanes, aunque pueden prolongarse de junio a noviembre o incluso alcanzar a mayo y a diciembre.

Se recomienda a los navegantes inexpertos que no elijan las aguas del Océano Atlántico, si no las de de la vertiente del Mar Caribe, mucho más tranquilas. Por el contrario, en estas aguas hay que estar alerta a sus arrecifes de coral.

Temperatura en Maritinica

Martinica, al igual que todo el Caribe, no tiene verano e invierno, sino estación lluviosa y estación seca. Sus temperaturas no cambian mucho durante todo el año y oscilan entre los 22o y los 31o, perfecto para el alquiler de semirrídigas en Martinica.

Precipitaciones

La estación lluviosa se concentra entre junio y noviembre. Martinica, a semejanza de sus vecinas Santa Lucía o Dominica, es más lluviosa que las islas del norte caribeñas. Por eso, durante la estación seca también pueden haber días de lluvia.

Temperatura del mar

La temperatura del agua en esta isla es bastante cálida y algo más elevada que de la de otros lugares del norte caribeño. Normalmente se sitúa en una media entre 27o y 29o. Es algo superior en la época lluviosa, pero tanto en el Océano Atlántico como en el Mar Caribe, alquilar un barco en Martinica te permite disfrutar de unas condiciones del agua estupendas con el alquiler de lanchas en Martinica.

Viento

Exceptuando la estación de los huracanes, los vientos en Martinica durante la época de navegación suelen ser moderados. Durante todo el año acompañan los vientos alisios, ideales para navegar a vela. En la época lluviosa los importantes son del noreste y del sureste, de entre 10 y 20 nudos. Durante la época seca acostumbran a ser más fuertes, de entre 15 y 20 nudos, soplando especialmente del noreste.

Playas de Martinica

Martinica es conocida por el contraste entre sus playas de arena dorada en el sur, y las playas de arena gris y negra en el norte, originada por la ceniza volcánica del monte Mont Pelée, y también conocidas por los bosques tropicales que las protegen.

Por otro lado, es importante reseñar que, salvo excepciones como Le Diamant, las playas de Martinica son pequeñas y escondidas, lo que provoca que a veces la única forma de arribar a ellas sea por mar. Te enumeramos algunas de las mejores, del norte y del sur, para que te llegues con tu barco de alquiler en Martinica y disfrutes de ellas al máximo.

Les Salines

En el litoral sur, en una de las zonas menos urbanizadas, aparecen las playas de Sainte Anne, conocidas por su ambiente bohemio. Entre ellas se encuentra la de “L’anse Michel Cap” o “la Plage des Salines”, considerada una de las más bonitas de las Pequeñas Antillas.

Es una playa de postal idónea para relajarte. El agua es transparente y la arena fina. Pero sin duda lo mejor es su frondosa línea de palmeras a pocos metros del agua, creciendo inclinadas y tratando de tocar el agua.

Trabaud

Muy cerca de Les Salines, Trabaud es una de las escasas playas largas de Martinica. El fin de semana suele llenarse de turistas o de familias residentes en la isla. Por lo tanto, los lunes y viernes son los mejores días para disfrutar de esta playa en tranquilidad.

– L’Anse du Carbet, una playa única e idílica llena de cocoteros y con chiringuitos para recrearse al final del día descubriendo cócteles.

Fonds Blancs

Fonds Blancs, al este, es una de las zonas más emblemáticas de Maritinica. Para disfrutarla es forzoso hacerlo en una embarcación. De aguas muy calmadas, con poca profundidad, y con la arena blanca en el fondo que le da su nombre característico, “Fondos Blancos”, parece una piscina en medio del mar. Es un ideal para visitar con el alquiler de barcos en Martinica.

Couleuvre

En el noroeste de la isla, es la playa más famosa de arena negra de Martinica. Es muy complicada de acceder, por lo que habitualmente está muy poco concurrida. En unas pocas millas alrededor de ella surgen otras calas muy parecidas a las que también te podrás acercar navegando.

Finalmente, también destacamos en el norte las de Anse Ceron y Anse des Gallets.

Qué hacer en Martinica

La isla es una colonia tropical que aún pertenece a Francia, como Guadalupe, por lo que sus habitantes usan el francés como idioma oficial, utilizan el Euro y comen baguettes, pero al mismo tiempo tienen una cultura propia marcada por las costumbres criollas de las Antillas. El mejor ejemplo de ello es que en todas partes se escucha el “zouk” una música rítmica y sensual antillana, que traducida del creole significa “fiesta”. Es pues, una fusión de aromas europeos, africanos, indios y caribeños que cobran más o menos peso según la zona de la isla donde te encuentres. La mayoría los martiniqueses tiene ascendencia africana o mestiza con franceses, chinos, libaneses, o amerindia. Los blancos sólo alcanzan un 5% de la población.

Entre las yolas multicolores, los compases musicales de las Antillas y los puestos de los mercados con sus originales aromas, la magia criolla lo empapa todo.

La cultura

Junto a ella, la cultura francesa convive en toda la isla. Buen exponente de ello es la capital, Fort de France, que hace gala de su nombre exhibiendo su estilo y cultura. Tiene gran cantidad de galerías de arte, museos y teatros. El perfil de la ciudad tiene como principales características las casas multicolores con diferentes niveles, el jardín “La Savene», la diversidad de culturas de su malecón, el mercado de frutas, pescado y especies, la estampa de su bahía… o ir de compras por la calle principal principal, Rue Victor Hugo, una experiencia increíble.

La carretera que nos lleva al noroeste, en dirección al del volcán de Peleé, esconde un tesoro con unas impresionantes vistas, la “L’Iglise du Sacre Coeur”.

Las montañas

La “Route de la Trace” es una carretera que rodea las Montañas del Carbet, y fue levantada por los jesuitas en el siglo XVIII. Suponen unos 30 km entre Fort-de-France y el pueblo de Morne-Rouge de paisaje y el bosque tropical sencillamente impresionantes. Árboles enormes, lianas, bambúes, helechos, las cascadas del “Saut du Gendarme”, la Rivera Blanca, un sitio especial para descansar y en algunas oportunidades bañarse en el río, “Le Parc d’Emeraude” …

El punto más alto que emerge de estas montañas dominando toda la isla y condicionando toda su orografía es el famoso Monte Peleé. La última erupción data de 1902.

Cerca de la capital se encuentra la ciudad de Le Marin, mezcla de tradición y modernidad y con fuertes raíces francesas también.

Si la montaña Pelée es una invitación para tomar altura, los fondos marinos lo son para tomar un baño.

El mejor plan si se visita Martinica es relajarse y navegar por las numerosas playas y pueblos costeros, descubriendo los cerros e islotes que se alzan frente al litoral.

Se pueden practicar todos los deportes naúticos como el surf, el kayaking, el kitesurf, o el submarinismo, descubriendo su fauna o los restos de barcos piratas hundidos en Saint Pierre.

Martinica es también conocida como la “La isla de las flores” por la gran cantidad de variedades que posee, convirtiéndola en un “jardín” en mitad del Caribe.

Actividades en Martinica

  • Pasear por Fort de France, Saint-Pierre, y el pueblo de Sainte-Anne

  • El municipio de Grand-Rivière y Le Carbet

  • Pasar por el Cap 110, el monumento conmemorativo de la Ensenada Caffard, y por la plaza principal de los esclavos

  • Disfrutar de las impresionantes vistas de Morne Gommier

  • Conocer las Gargantas del Acantilado y la reserva natural protegida de La Caravelle

  • Fondear en velero en la bahía de Trésor

  • Arriesgarse y entrar en la cueva de los murciélagos

  • Realizar la ruta de la Trace en el corazón de la selva tropical

  • Visitar “El jardín de las Mariposas”

  • Asistir a la salida de la regata del Tour des Yoles entre de julio y agosto

  • Atreverse a escalar el volcán activo de Mont Pelée

  • Practicar senderismo o bicicleta de montaña por el Pelée o por otra de las múltiples zonas de la isla, sobre toda en la consta sur

  • Bucear en la Punta de Borgnèse o en la Roca del Diamante

  • Si eres fanático de las flores y frutas silvestres, no te pierdas las miles de especies de plantas y flores tropicales de la isla, ni te prives de visitar los jardines botánicos de Balata

  • Aprender el cultivo de la banana en Habitation Belfort

Qué comer en Martinica

La gastronomía criolla de Martinica es una de las mejores de las islas del Caribe que podrás visitar con el alquiler de barcos en Martinica.

Posee cuantiosas influencias más allá de la propia cocina europea traída por los franceses y los holandeses: africana, india o judía son las más importantes. Todas ellas han perfilado un estilo propio de cocina criolla formada con los mejores productos vegetales y animales de la isla, capaces de integrar tradiciones de muchos años y culturas.

Os invitamos a degustarla, por ejemplo, en el colorido y característico restaurante Le Bambou en Morne Rouge, el pueblo del futbolista Raphael Varane. Allí son típicos los buñuelos de bacalao (accras), el pollo asado, el cangrejo relleno o el estofado de caracola.

Tras la comida, os proponemos una divertida actividad: visitar una destilería de ron, que normalmente están insertas en una casa. Aquí van un par de opciones: la “Habitation Clement” donde destilan el ron Clement, y la destilería Rhum Depaz con un ron extraordinario.

Cómo llegar a Martinica

En Avión

Llegar a Martinica en avión es fácil y además la mejor manera. Se puede aterrizar en el único aeropuerto de la isla, el Aeropuerto Internacional Aimé Césaire (FDF) en Lamelin, cerca de la capital, Fort-de-France, partiendo de varias ciudades europeas y americanas, así como desde otras islas caribeñas. Existen vuelos directos desde los aeropuertos de París Charles de Gaulle (CDG) y París Orly (ORY) en Francia. Desde el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) y desde Montréal–Pierre Elliott Trudeau (YUL) en Norteamérica, y desde Cuba, Puerto Rico, Santa Lucía, Barbados, y otras islas cercanas en Centroamérica.

Los taxis fuera de la terminal cuestan alrededor de 30 € para un viaje a Fort-de-France, 45 € a Pointe du Bout o Anse Mitan y 75 € a Ste-Anne. Lamentablemente no hay servicio de autobús desde el aeropuerto.

En Barco

Se puede llegar en ferry a Martinica embarcando desde las islas más cercanas del Caribe, y arribando en la terminal interinsular de Fort-de-France, que se encuentra justo en el centro de la ciudad.

Hay líneas que conectan la capital Fort-de-France con otras islas francesas como Les Saintes, Guadalupe, o Marie-Galante, y con los territorios colindantes de Santa Lucía y Dominica. Si quieres hacerlo con un barco de alquiler en el Caribe es muy fácil hacerlo desde cualquiera de sus islas vecinas. Tan solo hay unas 18 millas desde el norte de Santa Lucía o unas 22 desde el sur de Dominica.

Contacta con nuestro equipo experto en Martinica

Si deseas ampliar está información o si tienes dudas de cualquier tipo para el alquiler de barcos en Martinica. No dudes en ponerte en contacto con nosotros y un asesor experto estará encantado en ayudarte en cualquier momento sin ningún compromiso por tu parte.
Te ayudaremos por tanto a elegir el mejor destino y el mejor barco al mejor precio. También te haremos las cosas mucho más fáciles y más seguras desde el momento que llegas al aeropuerto del destino, hasta que vuelvas a casa después de tus vacaciones en el barco elegido.

Nosotros te facilitamos todos los servicios que puedas necesitar en todo momento: elección de una tripulación experta si no dispones de titulación náutica, traslados desde aeropuerto al puerto, compra de comida y bebida, coches de alquiler, reservas en restaurantes, seguro de viaje, seguro de fianza del barco y muchos otros servicios que harán más cómodas y seguras tus vacaciones en el barco junto a tu familia o amigos. Visita Nautic Experience Plus

Quizás, estas vacaciones en un barco se conviertan en la mejor aventura de tu vida. ¡Confía en los mejores! ¡Confía en Nautic Adventure!

Nuestros clientes opinan de Nautic Adventure

Reseñas en Google 4.9 de 5 *****

SERVICIOS ADICIONALES DE GESTIÓN GRATUITA

Descúbrelo